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Milagros Sanz

Colaboradora del Centro de Especialidades Gestalticas – CEG

Terapeuta Gestalt y Transpersonal.  Formada en terapia infantil y adolescentes;  Intervención en conflictos de pareja.  Especialista en Arquetipos y proyecciones a través del Tarot.

Nace en Madrid en 1959. De 1960 a 1970 sus padres fijan su residencia en Johanesburg –Sudáfrica–, afectando profundamente éste hecho a su modo de percibir el mundo. En pleno apartheid, su ser se impregna del olor y sabor acre de la discriminación racial. Desde muy temprano se le despertará la inquietud por profundizar en el alma humana y los motivos que le impulsan a lo más grande… y también a lo más terrible.

Ya casada y madre de dos niñas –de 2 y 5 años–, se embarca en un proyecto familiar como “madre y familia de acogida”. “Ellos han sido y son mis auténticos Maestros de Vida” –declara con emoción y reconocimiento después de 27 años de labor como acogedores y educadores, fruto de los cuales su familia se amplió en 3 miembros más. En esa época, y patrocinado por la Consellería de Bienestar Social, publica el libro “Niños con Mochila”; participando en los cursos de captación, formación y apoyo de familias adscritas al programa de acogimiento de la Consellería.

Compaginando su intensa vida familiar, cursó la formación en Gestalt en el Instituto de Terapia Gestalt de Valencia, completando con la especialidad en terapia infantil y adolescentes. Participa como co-autora en el libro “Ser Padres Gestálticos”.

Desde hace más de una década, investiga la obra de Carl Jung, enfocada en la simbología de las imágenes arquetípicas.

Imparte talleres de formación sobre Arquetipos femeninos y masculinos; embarcada en un proyecto de concienciación sobre la recuperación de lo sagrado femenino; conduce grupos de crecimiento personal, gestión emocional, trabajo con las sombras y proyecciones a través de los arcanos del Tarot.

Milagros se define como una Perséfone que no teme adentrarse en los sombríos confines del submundo, sabedora de que es el camino para hallar la propia Luz.  A ello dedica su vida y su energía, desde el respeto, amor y mirada compasiva.